Preferimos destinar mucho más tiempo a defender nuestra postura inicial que aceptar que estábamos equivocados.
Creemos que hacemos lo que queremos y trabajamos en lo que queremos, pero en realidad no sabemos lo que queremos.
Aristóteles decía que el mejor saber es el saber por saber. Aquel que aprendes por curiosidad, porque te apetece, por saber.
Sí, todos pensamos que somos el centro del universo, la megaestrella, el actor principal de nuestra película. Eso es lo que nos hace creer nuestro ego. Y además nos hace pensar que también lo somos en la vida de otros. Pero si todos somos el actor principal en nuestra vida, eso nos convierte en actor secundario en miles de vidas y solo en principal en nuestra vida. Piénsalo, ¿por qué nos creemos una megaestrella?
Es necesario estar asentado en si mismo, es necesario apoyarse valerosamente sobre las propias piernas, pues de otro modo no es posible amar, ni a uno mismo ni a nadie más.
Y mientras centramos nuestra mirada en el hacer, o peor, en el aparentar. Nos olvidamos del ser.
Ego no es un carácter arrogante de un ser.
Ego alude al sentido de la identidad de tu personaje, es el modo en que te percibes a ti mismo y crees o deseas que te perciban los demás.
Actuamos distinto cuando sabemos que nos están viendo. Nos ponemos tensos y tratamos de ser una mejor versión de nosotros mismos, la cual muchas veces no es real. Y curiosamente creemos más a la gente natural que a los que posan. Pues eso mismo son las redes sociales.
Narcisismo es dedicación desmesurada a la imagen en detrimento del yo.
Todos tenemos miedo de conocer la verdad, especialmente de conocer nuestra verdad.
Megalómano es preocuparse más por la apariencia que por los sentimientos.
Todo pensamiento forma parte de aquello que me libera a mi de mi.
Solo hay una manera de tener vitalidad y estar en paz, no es otra que saber realmente quien eres y que tienes en tu interior. Es la conexión entre tu mente y tu cuerpo la que hará ser tu.
Tratamos de vivir experiencias en el menor tiempo posible para hacer más, sin disfrutarlas, sin saborearlas, incluso solo por contarlas, como si la vida se resumiera en una competición en la que gana quien complete más tareas.
El éxito se articula entre la observación de uno mismo y la aceptación de la mirada de los demás, que nos permite sentir que estamos en el lugar que nos corresponde, donde nos sentimos a gusto. Éxito es más un sentimiento subjetivo que la admiración de los demás.
Ser bonit@ signfica ser tu mismo. No necesitas ser aceptado por otros, tienes que aceptarte a ti mismo. Mientras no te aceptes vas a sufrir tanto mental como fisicamente. Si tu autoestima depende de lo que tienes alrededor y de como otros te perciben estás destinado a una vida de sufrimiento.
Cuando estés cansado, aprende a descansar, no a abandonar.
Tal vez tropieces con alguien que no te guste como es o como piensa o cualquier detalle de su personalidad. Pero está haciendo algo que te llama la atención y querrías aprender. Apréndelo. No te quedes con lo malo, si no con lo que puedes aprender y mejóralo.
Si centramos nuestra superación en batir a otros, a largo plazo (o antes) vamos a tener efectos secundarios, estrés e insatisfacción. Qué tal si te centras en superarte a ti mismo y dejar a un lado tu ego?
Enfadarte es una elección que cada uno de nosotros elige. Te puede haber sucedido algo malo o que alguien te haya hecho algo no deseado, pero aún así elegimos si enfadarnos o no, la mayoría de veces es absurdo y evitable. Enfadarnos genera frustración e ira y suele venir por nuestro ego.
Cuando el ego muere, el alma despierta.
Piensa que cuando te aplauden, es porque tienen los ojos puestos en ti. Ojos que pertenecen a humanos, a críticos, a personas que esperan lo mejor de ti. Sobre todo, a personas que esperan que tu cumplas tus promesas. Y a la mínima que falles o no cumplas tus promesas van a seguir estando ahí, esta vez con más fuerza.
Nuestro carácter es el resultado de nuestra conducta. Aristóteles.
Los aplausos solo sirven para mejorar tu ego.
Enseñar es la mejor manera de aprender.