Puedes parecer una persona segura aunque tengas ansiedad.
Puedes parecer saludable y sentirte como una mierda.
Puedes parece feliz y estar pudriéndote por dentro.
Así que sé amable con todos, no sabes la batalla interna que está luchando la persona que tienes enfrente.
Dicen que la ansiedad es como una mecedora. Te da algo que hacer, pero no te va a llevar muy lejos.
Sal de tu zona de confort.
Cambia lo que no he guste.
Pierde algunos amigos.
Pasa algunas noches sin dormir.
La mayoría de personas no lo entenderán, estarás listo para volver a construirte por dentro.
La ansiedad es un exceso de futuro. Y nos preocupan las cosas que tendremos en el futuro para poder afrontarlo mejor. Lo único que nos pertenece y seguro tendremos en el futuro es el ruido dentro de nuestra cabeza, nuestras actitud, nuestras emociones y nuestras pasiones. Así que conócelas y reducirás la ansiedad.
la vida es un 10% lo que nos pasa
y un 90% como dejamos que nos afecte
La depresión, el estrés, la ansiedad y la obsesión son nuestros principales oponentes. Cuando nos dejamos atrapar por ellos perdemos la facultad para vivir plenamente.
Vivimos hoy en un mundo que evita el conflicto, vive uno de los momentos más crispados de su historia.
Hoy no estás definido por tus sentimientos de ayer.
Recuerda aquellos días en los que soñabas tener lo que tienes ahora. A veces somos demasiado exigentes con nosotros mismos. La sociedad nos empuja a mejorar, a crecer, a ser mejor cada día. Pero cuando es en exceso se convierte en ansiedad. La línea es muy fina y la debe poner cada uno. Toma consciencia, sé reflexivo y valora lo que tienes y lo que te ha costado llegar hasta aquí.
Nuestra percepción de la realidad está en cómo decidimos reaccionar a lo que nos sucede, lo cual también es susceptible de ser modificado por nuestro pensamiento y emociones, por lo tanto de la conducta que exteriorizamos.
No trates de controlar las expectativas de los demás. Solo conseguirás descontrolar las tuyas.
Deja de pensar en el futuro. El futuro es la consecuencia del presente.
No respondas, cierra los ojos, coge aire, piensa para ti. Es tu autoconversación.